STONEWALL

Ya estamos en junio, el mes más orgulloso del calendario.

El 28 celebramos el Dia Internacional del Orgullo LGTB+ en conmemoración a los famosos disturbios ocurridos en el bar Stonewall Inn de Nueva York en 1969. Donde por primera vez los transexuales, homosexuales, lesbianas y bisexuales, hartos de las contínuas redadas policiales, se rebelaron contra la opresión y acoso de la policía, en una acción de protesta espontánea y violenta que duró varios días.

Acontecimiento histórico, que significó el comienzo imparable del movimiento moderno de liberación del colectivo.

Las primeras manifestaciones del Orgullo se realizaron en 1970 en las ciudades de Nueva York, San Francisco, Los Ángeles y Chicago.

Desde entonces, ésta fecha es imprescindible para toda la comunidad, festejándose a su alrededor todos los Orgullos del mundo.

 

En España, por esa época las cosas no eran muy alentadoras para nosotros. Estábamos en pleno franquismo, soportando la Ley de Vagos y Maleantes, que nos consideraba personas degeneradas, enfermas y peligrosas. Nos podían privar de libertad, despedirnos del trabajo, torturarnos con tratamientos de choque en clínicas especializadas e internarnos en centros de reeducación, manicomios y cárceles.

En 1970 se aprobó la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que permitía insultarnos, humillarnos, denunciarnos, detenernos, multarnos, ficharnos, encarcelarnos y desterrarnos, arruinando nuestro futuro de por vida.

Y todavía en 1978 se creó el Artículo de Escándalo Público, que nos seguía tratando como a delincuentes, indeseables, desequilibrados y pervertidos.

En 1990, la Organización Mundial de la Salud elimina la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

Y no es hasta 1995 cuando el Código Penal español anula definitivamente el concepto de orientación sexual de su texto, convirtiéndonos finalmente en personas dignas de protección jurídica.

Muerto Franco, la primera manifestación por los derechos LGTB+ en nuestro país fue en 1977 en la ciudad de Barcelona. Se celebró en Las Ramblas y asistieron unas 5000 personas, que fueron brutalmente reprimidas por la policía.

En Madrid se celebró por primera vez en 1978. Se manifestaron unas 7000 personas, sin incidentes graves. Fue todo un éxito que sentó las bases de las futuras convocatorias.

Gracias al valor de las personas que nos precedieron, paso a paso fuimos ocupando espacios más seguros.

Gracias a su esfuerzo, poco a poco fuimos alcanzando más derechos civiles y nuevos objetivos. 

Gracias a todos ellos,  jamás sufrí las nefastas consecuencias de aquellas malditas leyes y pude crecer y desarrollar mi vida emocional con absoluta normalidad.

Y vivir el Orgullo de Madrid con total libertad durante veintisiete años, desde 1997 a 2024, incluyendo el Euro Pride de 2007 y el World Pride de 2017.

Veintisiete Manifestaciones recorriendo las calles y plazas más emblemáticas de la capital, en sus distintos recorridos: Calle de Alfonso XII, Parque del Retiro, Puerta de Alcalá, Plaza de Cibeles, Calle de Alcalá, Puerta del Sol, Gran Vía, Plaza de Callao, Plaza de España, Paseo de Recoletos, Plaza de Colón, Calle Serrano, Plaza de Atocha, Paseo del Prado y Plaza de Neptuno.

Sin olvidar el Barrio de Chueca, origen abanderado de nuestro Orgullo patrio.

Veintisiete años llenos de visibilidad y valentía, balas y plumas, movilización y compromiso, tacones y uniformes, reivindicación y activismo, carrozas y pancartas, tolerancia y respeto, arte y cultura, lentejuelas y cuero, leyes y política, canciones y fiesta, deseos y consignas, realidades y sueños, combates y conquistas, banderas y abanicos…

 

En este 2025 estamos de celebración.

Se cumplen veinte años de una de las leyes más luminosas e inclusivas aprobadas en democracia: la del matrimonio igualitario de 2005. Acontecimiento que transformó completamente el marco legal y la impresión social de las personas LGTB+. Desde entonces, 75561 parejas han dicho «Si quiero».

Yo lo celebraré viviendo en mi pueblo, lugar donde nací, crecí y me casé en 2008.

Brindaré con mi marido, con mi familia y amigos.

Disfrutándolo con todos vosotros.

 

Sin olvidar que ésta maravillosa ley costó muchísimo trabajo aprobarla.

Sin olvidar jamás, la radical oposición del Partido Popular que votó en su contra, acusándola de inconstitucionalidad y llevándola ante el propio Tribunal Supremo, intentando anularla. Dejándonos perdidos durante siete años en un angustioso limbo judicial.

Sin olvidar nunca, el rechazo feroz de la Iglesia Católica, que se echó a las calles gritándo contra la misma ley, despreciando nuestro amor, nuestra igualdad y nuestras familias.

Por eso es tan importante mantener siempre viva nuestra memoria. Conocer nuestro pasado nos hace más fuertes contra la amnesia.

Por eso seguimos aquí, adentrados en pleno siglo XXI, luchando contra los tenaces ataques de la ultraderecha, destruyendo cada dia sus casposas amenazas, defendiendo nuestros derechos y libertades, bajo los múltiples colores de un arcoiris eterno.

   

 

Eliecer

 

 

Mapa nº2:«Stonewall» (Navahermosa).Gaylaroza 5.